HAWKER Haunted - 2015

NFT - 3d MODEL : OPENSEA HAWKER HAUNTED

Parte de una carta a Carol Illanes, contestándole preguntas sobre esta imagen y de donde salió.

Agosto 2020

Hacer esta obra fue un proceso doloroso, pero bonito: recordar la primera vez que vi la foto de la moneda bombardeada, recordar las historias sobre la "buena puntería" de los pilotos, recordar que eso fue un momento donde se configuró la negación. Abrirse a entender que eso pasa seguido me pareció horroroso, y ahí pensé en configurar un antídoto, en darle forma a ese momento pasado y simultáneamente presente.

Yo simplemente quería reconstruir el avión desde cero, investigarlo, mirarlo una y otra vez como quien mira un acantilado y usar esa construcción virtual como un proceso de desencantamiento. Pensaba en una película de Steven Spielbeg, DUEL, donde un camión sin conductor persigue a una persona durante toda la película, y pensaba en este avión zombie que vuela sin motor... un caleuche volante, que sigue volando no como recuerdo del pasado sino como un pasado muy presente pero invisible.

quería hacer una imagen de algo que, por su aspecto fotorealista, pudiese estar ahí en algún lugar, una imagen para ser sincero... quería hacer una imagen del mal y del miedo que provoca el mal: que está ahí aunque no lo veas, que no entiende de razones, que es pura persistencia y siempre te persigue. Y también, quería hacer una imagen del mal que surgiera de mi. El mal que me habitó, el mal al que le tengo miedo hoy con el trollismo, el fascismo post-internet, y todas esas formas de absolutismo que estaban en reposo desde los 90´s hasta hoy.

Aprendí mucho de este proceso, formalmente me parecía fantástico poder usar animación 3D como medio artístico. Me parecía aún más importante poder conjurar una imagen fotorealista que viniese de mi recuerdo y voluntad por recordar algo no vivido. Y la verdad es que funcionó el trabajo, al menos para mi. Me desencantó.

Lo terminé 1 año después de haberle mostrado algunos fotogramas del proceso a Kobena Mercer, mi profesor. Le entregué esos fotogramas y tres historias de adolescencia, una de ellas Hawker Haunted, como examen pero más que nada como testimonio de lo que había realizado a partir de todo lo que me enseñó con ese curso tan bueno al que atendí como marido de una estudiante de la universidad, en Diciembre del año 2014.